Financiación privada a promotores inmobiliarios con garantía hipotecaria de primer rango. El inversor ocupa la posición más protegida de la estructura de capital: cobra primero, con plazo definido y colateral tangible detrás de cada euro.
Invierta con nosotros →Desde la crisis financiera, la regulación bancaria ha dejado fuera del crédito a buena parte de la promoción inmobiliaria: la banca no financia suelo, exige preventas elevadas y tarda meses en aprobar. Ese vacío lo ocupa el capital privado, que financia proyectos sólidos a cambio de retornos que la renta fija tradicional no puede ofrecer.
El inversor en deuda no depende del éxito comercial del proyecto para obtener su retorno: cobra un tipo fijo pactado y, si algo falla, ejecuta una garantía real que vale sustancialmente más que el préstamo. Es la asimetría que define la estrategia.
Cada operación se estructura según la fase del proyecto y la necesidad del promotor, siempre con el mismo principio: garantía real y margen de seguridad.
Financiación rápida para adquirir suelo o activos mientras se estructura la financiación definitiva. Plazos cortos, garantía hipotecaria y salida definida.
Financiación de la construcción con disposiciones contra certificaciones de obra. El capital se libera a medida que el proyecto avanza y el colateral gana valor.
Refinanciaciones, desbloqueo de proyectos parados y estructuras a medida donde la complejidad genera el retorno adicional.
Cada operación incorpora capas de protección que funcionan de forma independiente. Si una falla, las demás sostienen la posición del inversor.
El inversor es el primer acreedor sobre el activo: nadie cobra antes.
El préstamo representa una fracción del valor del colateral. La diferencia es el colchón del inversor.
Los fondos se liberan por hitos verificados, nunca de una sola vez.
Avales personales o corporativos y prendas sobre participaciones cuando la operación lo requiere.
Solo se financia lo que compraríamos: si el proyecto no se sostiene como inversión, tampoco se sostiene como colateral.
Analizamos operaciones de promotores contrastados; la mayoría no supera el filtro inicial.
Definición de tipo, plazo, LTV, garantías y calendario de disposiciones con asesores legales especializados.
Firma ante notario e inscripción de la garantía hipotecaria a favor del inversor.
Monitorización del avance de obra y ventas hasta la devolución del principal y los intereses.
Financiación privada a promotores inmobiliarios para adquirir suelo, iniciar obras o completar la estructura de capital de un proyecto, en operaciones que la banca tradicional no cubre o no cubre a tiempo. El inversor actúa como prestamista y recibe un retorno fijo pactado, respaldado por garantía hipotecaria.
Garantía hipotecaria de primer rango sobre el activo, LTV conservador, avales adicionales cuando procede, disposición de fondos contra certificaciones de obra y control documental completo de la operación.
Entre 12 y 36 meses habitualmente. Los préstamos puente se sitúan en la parte corta del rango y los préstamos promotor en la parte larga, vinculados al calendario de obra y ventas del proyecto.
Porque la banca tradicional no financia suelo, exige altos niveles de preventas y sus plazos de aprobación no encajan con la velocidad que exigen las operaciones. Para el promotor, el coste de la financiación alternativa es menor que el coste de perder la operación.
Sí. Trabajamos con promotores que buscan préstamo puente, préstamo promotor o soluciones para situaciones especiales. Escríbanos a felipe@iberocapitalgroup.com con un resumen del proyecto, importe, ubicación y garantías, y le daremos una primera respuesta con agilidad.
Solicite una reunión privada. Le presentaremos las operaciones de deuda en curso, con su estructura, garantías y calendario.
Exclusivo para inversores profesionales. Inversión mínima de 250.000€.